
Alien Abductions and Coffee Enemas
Or, the problem with being open-minded.
by M.D and Steven Novella
To that, I reply: “Keep an open mind, sure–but not so open that your brains fall out.” In the endless sparring between skeptics and believers, the “keep an open mind” rejoinder is the favorite weapon in the believers’ arsenal. It is their all-purpose tool. But what does it really mean to be open-minded, and is it the skeptics or the believers who are truly closed-minded?
Abducciones extraterrestres y enemas con café.
O, el problema de tener la mente abierta.
Por M.D. y Steven Novella
Escuchó pacientemente mientras que el aficionado a los OVNIs explica cómo los humanos fueron trasplantados a la Tierra desde otro mundo por nuestros antepasados extraterrestres.
“¿Entonces cómo explica usted el hecho de que los seres humanos comparten el 98% de nuestro ADN con los chimpancés, y un código genético con toda la vida en la tierra?” Le pregunto.
“Bien, creo que usted tiene que mantener una mente abierta”, fue su respuesta.
La gente que cree en cosas raras –como que los enemas de café pueden curar el cáncer, que existe el monstruo de Loch Ness, que las figuras en un dólar pueden explicar conspiraciones secretas- siempre nos están diciendo que “mantengamos una mente abierta”.
A este respecto, contesto: “Mantenga una mente abierta, seguro -pero no tan abierta que se le pueda salir su cerebro”. En la lucha sin fin entre los escépticos y los crédulos, la frase “mantenga la mente abierta” es el arma preferida en el arsenal de los creyentes. Es su herramienta de uso múltiple. ¿Pero qué significa realmente tener la mente abierta?, y ¿son los escépticos o los crédulos quienes realmente tienen la mente cerrada?
Tener una mente abierta es una virtud curiosa: Todo mundo conviene que la mente abierta es de hecho un estado virtuoso, pero es elogiada muy a menudo por personas decididamente con mente cerrada. También, la mayor parte de la gente con mente abierta es la que usted menos sospecharía como modelo de esta virtud particular: los escépticos. Y la mayoría de las personas con mente cerrada o que carece de liberalidad son muy probablemente los que amonestan a los otros de no serlo -los verdaderos creyentes.
Déjeme explicar.
Tener una mente abierta significa que usted no desecha las afirmaciones por principio. Primero las analiza. Cuando usted analiza un alegato, usted considera toda la evidencia relevante y examina toda la lógica implicita, de una manera justa e imparcial, luego puede decidir si la acepta o la rechaza. Si aparecen nuevos argumentos o nuevas evidencias, entonces usted revisa su opinión. Siendo de mente abierta usted aplica este estándar a todas las declaraciones. Ser de mente abierta no significa creer en todas las afirmaciones, no importa que tan improbable sean –eso es ser tonto, no abierto.
Este proceso de análisis justo, basado en la lógica y la evidencia, conduciendo a conclusiones tentativas, que están abiertas a la revisión, es parte de la ciencia. Es también el alma verdadera de la mente abierta.
Por el contrario, los creyentes verdaderos se adhieren a una demanda deseada sin importar la evidencia o la lógica. No hay argumentos lo suficiente persuasivos, y no hay evidencia lo bastante impresionante que los haga modificar su creencia. Están cerrados a la posibilidad que Bigfoot pudo ser un engaño, que los círculos de las cosechas son bromas, que los enemas con café no curan el cáncer -que sus adoradas creencias pudeden ser incorrectas. Con todo tales creyentes son los que demandan con más frecuencia la máxima moral de la mente abierta, y entonces condenan a los escépticos de ser de mente cerrada. Desean que los otros acepten sus demandas sin examinar la lógica y la evidencia, o a pesar de la refutación de tales reexaminaciones.
La política de “mente abierta” utiliza a menudo la etiqueta de “mente cerrada” como ataque personal para minimizar los argumentos de los que se atreven a examinar sus demandas. Usted no cree que los extraterrestres me secuestraron, argumentan, porque usted es de mente cerrada. (¿Podría ser porque carecen de credibilidad o de cualquier evidencia para sostener esa afirmación? ¿O porque la demanda es intrínsecamente ridícula?) Para ellos, ser secuestrado por los extraterrestres es un artículo de fe, como muchos creyentes religiosos basan sus creencias en la fe.
Eso está bien. La gente se ajusta a su fe. Es una libertad importante, garantizada en la Constitución. Pero la fe personal no se puede utilizar para justificar una demanda científica sobre el estado factual de la naturaleza. Las demandas científicas deben ser públicas, abiertas, y transparentes -no pueden estar basadas en conocimiento secreto, talentos especiales, ni virtudes incuestionables. Si usted piensa que los extraterrestres han visitado el planeta, usted debe estar preparado para ofrecer evidencias, no apenas para acusar a la gente de tener la mente cerrada por no creerle.
La ciencia es también un proceso acumulativo. En este punto de la historia estamos sentados sobre siglos de conocimiento científico cuidadosamente acumulado. Sería tanto como poco serio como una locura ignorar todo lo que se ha hecho antes. Así que mientras mantenemos una mente abierta a las nuevas ideas y demandas, tenemos la ventaja de poder ver tales demandas a través del filtro del conocimiento establecido. Los crédulos desean mantener la visión de nuevas demandas en un vacío intelectual, como si todas las demandas fueran intrínsecamente iguales.
Déjeme darle vuelta a la tortilla y preguntarle humildemente, querido lector, para ser un verdadero mente abierta. Siga el consejo de T.H. Huxley, quien escribió, “Un hombre sabio basa su creencia en la evidencia”. Mantenga su cerebro con seguridad dentro de su cráneo. Sea abierto pero no tonto. Y recuerde, es mejor pensar que creer.
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