Los euhemerísticos,
aquellos que defienden que los mitos del
pasado son “relatos” literales, tienen
una amplia gama de armas para convencer
al público. Entre ellas están varias
imágenes, diseños y esculturas antiguas
que parecen encontrar paralelo en el
mundo moderno. Astronautas, máquinas,
naves, extraterrestres y hasta OVNIS son
encontrados hasta el agotamiento.
Algunos de estos diseños realmente se
parecen mucho a lo que los
euhemerísticos afirman que son. Pero
sólo si los vemos a la luz de nuestra
propia cultura moderna, lo cual es
exactamente lo que hacemos cuando los
vemos sin ningún compromiso.
Por ejemplo, vean la
escultura budista que está en las
imágenes de la derecha, que representa
un árbol sagrado. Luego vean una obra de
Deschamps, su
“aparador de garrafas”.
¿Qué quiere decir
esto? ¿Será que los budistas del pasado
hicieron contacto con los
extraterrestres usando aparadores de
garrafas y deseando su retorno
comenzaron a construir “imitaciones”?
Apuesto que no. La verdad, el árbol
sagrado budista de la escultura no sólo
se parece a un aparador de garrafas,
podemos encontrar “paralelos” en los
almacenes de ropa, en los simples
soportes giratorios de las medias. Los
exhibidores de periódicos, y los
soportes giratorios de las tarjetas
postales también son muy parecidos.
Podemos hallar similitudes en varios
otros lugares. Hasta en algunas
perchas.
Ahora veamos dos
diseños de tribus antiguas.
Si los vemos a la luz de
nuestra cultura, se parecen a dibujos
esquemáticos de submarinos o quizás de
naves espaciales circulares. El primero
parece ser una nave de tres pisos,
mientras que el segundo es más complejo.
Si miramos bien, vemos que en ambos en
la parte superior hay extrañas bolas que
parecen indicar fuentes de luz.
¿Realmente serían indicativos de un
contacto?
Sin embargo, para la
cultura que realmente hizo estos
dibujos, ellos no representan naves.
Representan los mundos. Las divisiones
internas son las divisiones entre los
diferentes mundos espirituales, el
conocido conjunto cielo-tierra-infierno.
El segundo diseño también representa
estos tres mundos, la extraña especie de
cruz en medio es el “axis mundi”,
o el eje del mundo, por el cual el
chamán –y solamente él– podía atravesar
y viajar así por los mundos
espirituales. El primer dibujo también
tiene este axis mundi, pero es
menos obvio. Ahora sí tienen sentido
“las extrañas bolas” en la parte
superior: son solamente representaciones
de estrellas.
Si alguien todavía tiene
dudas de lo que son y de que los
antropólogos las reinterpretan
erróneamente o que sólo se pueden
entender como diseños esquemáticos de
naves extraterrestres, veamos un diseño
más.
En éste, claramente,
vemos sólo el cielo y la tierra. En el
centro está el axis mundi, y en
la parte superior queda claro que las
“extrañas bolas” son de hecho sólo
representaciones de las estrellas.
¿O será una
nave con animales?
De todas formas, para
ayudar a representar este argumento,
también escribí la parodia “Contactos en
el Preescolar” (1)
satirizando las teorías
del “Contacto en la Prehistoria”,
mostrando que si los diseños antiguos
pueden ser reinterpretados como
contactos con extraterrestres, los
diseños infantiles también lo pueden
ser. En la parodia no mostré diseños
antiguos, que es lo que hago aquí.
Veamos la figura de la derecha.
Claramente muestra
personas dentro y fuera de una tienda.
Si no fuese por la tienda, muchos
estarían inclinados a creer que sería el
diseño de seres extraterrestres…
El dibujo está
estilizado, exactamente como los dibujos
infantiles. ¿O será que las gallinas
antiguamente no tenían ojos?
Todavía tenemos otros
ejemplos en la arquitectura, como el de
abajo. Sin duda, parece haber salido de
una película de ficción científica. Me
arriesgo a decir que parece el núcleo
central del reactor nuclear de la
“Estrella de la muerte” de “La guerra de
las galaxias”.
Pero es claro,
solamente es una columna ornamentada
sacada de su contexto y vista a los ojos
de nuestra cultura. Si observamos todo
el resto de la construcción, veremos que
éste es un estilo arquitectónico que
nada tiene que ver con los reactores
nucleares de las películas de George
Lucas.
Espero que después de
estos ejemplos, haya quedado claro el
problema de reinterpretar los diseños
antiguos. Los interpretamos a través de
nuestra cultura contemporánea, cuando en
verdad fueron hechos por otras culturas,
con diferentes mitos, creencias y,
principalmente, escuelas de arte.
Esto no prueba que
todo diseño antiguo que parezca
representar algo avanzado pueda ser
descartado, pero recuerda que es el
fruto del simple buen sentido:
necesitamos investigar lo que el objeto
podría representar en la cultura que lo
construyó antes de imponer nuestra
cultura sobre otras, algo que además de
todo es arrogante.
Es realmente posible
que hayamos sido visitados en el pasado
y que esas visitas hayan terminado
siendo indistinguibles de la mitología
pura. Puede también ser posible que su
hijo haya visto un monstruo debajo de la
cama, y que por este hecho que se parece
mucho a la “mitología” infantil, usted
desprecie su relato.
El caso de los dogon
habría podido
acabar con la ambigüedad y las dudas
sobre esta cuestión. Si una tribu
todavía en la edad de piedra tuviese
leyendas que indicaran conocimientos
astronómicos no sólo iguales, sino
superiores que los nuestros, eso sería
una evidencia muy buena a favor de los
contactos antiguos con civilizaciones
avanzadas.
La verdad es que hay
muchas otras evidencias por las cuales
una visita podría haber sido notada de
forma indistinguible, la mayor parte de
ellas involucrarían conocimientos
científicos avanzados. Pero a despecho
de eso, no ha sido encontrada ninguna de
ellas. Es una pena, todo lo que tenemos
hasta el momento son relatos de
monstruos debajo de la cama. ¿Usted cree
en ellos?
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(1)
También
escribí una parodia sobre la
reinterpretación de textos antiguos,
como la Biblia y los apócrifos, como
“relatos” de contacto. En “Los
contactos de Grimm” busqué demostrar
que si la Biblia se toma literalmente,
también se deberían tomar las historias
de hadas. |