Los siguientes casos,
aunque separados por 17 años, presentan
grandes similitudes. Los dos fueron
protagonizados por mujeres que se
convertirían en contactadas; las dos
mujeres eran estadounidenses, tenían un
gran interés por los OVNIS y después de
su experiencia se dedicaron a “cazar”
OVNIS con sus cámaras fotográficas y,
posteriormente, a escribir y dar
conferencias sobre el tema; ambas habían
tenido avistamientos previos; y las dos
lograron capturar imágenes en movimiento
de OVNIS (en un caso se trató de
filmaciones en 8 mm. y súper 8 mm., y en
el otro de videograbaciones) que al ser
amplificadas y/o estudiadas con mayor
detenimiento, mostraron figuras
humanoides que no habían sido detectadas
al momento de la toma.
La señora Stella
V. Lansing, de North Hampton,
Massachussets, tuvo varias experiencias
vinculadas con el tema de los OVNIS a
comienzos de la década de los 60. El
primero ocurrió en septiembre de 1961,
cerca de la una de la madrugada, en
Northampton, Massachussets, cuando la
señora Lansing vio un OVNI que se
aproximaba a gran velocidad.
Luego tuvo varios
avistamientos en 1965, 1966, 1967, 1971,
etcétera, pero el más impresionante fue
el 17 de febrero de 1967, cuando pudo
filmar a cuatro extraterrestres al lado
de un OVNI.
Como el avistamiento
de OVNIS era frecuente, finalmente
decidió tomar algunas fotografías del
extraño aparato, y más tarde utilizó una
cámara cinematográfica de aficionado
para filmar lo que parecían ser unas
bolas de fuego que circulaban por el
aire.
La señora Lansing era
una ama de casa, enfermera de medio
tiempo, y madre de cinco hijos (en ese
entonces el mayor combatía en Vietnam).
La noche del 17 de febrero de 1967,
alrededor de las 8:15 p.m., viajaba
hacia su casa, en Palmer, Massachussets,
sobre Old Warren Road. Al llegar justo
al entronque con la autopista 32, algo
en el cielo llamó su atención. Paró su
automóvil y saltó para observar un globo
de luz amarillo naranja, que se veía tan
grande como un balón de básquetbol a la
distancia de un brazo extendido (unos
30° de arco). El objeto estaba sobre
unos pinos pertenecientes al viejo
cementerio, y no estaba más alto que los
postes telefónicos. El globo estaba
justamente encima de los cables y
cruzaba la carretera silenciosamente, a
no más de 18 metros frente a ella. El
objeto, por lo tanto, para tener un
tamaño angular de 30° y estando a esa
distancia de 18 metros, debería poseer
un tamaño de 7.6 metros de alto.
En ese momento la
señora Lansing llamó la atención de un
automóvil que venía tras de ella. El
auto era conducido por el señor
Joseph Fortune, de West Warren,
cerca de Palmer. Este último paró su
vehículo y salió de él. Los dos testigos
observaron el objeto. Luego de algunos
minutos la señora Lansing dijo que iba a
su casa a traer su cámara
cinematográfica (éste no era su primer
avistamiento. Frecuentemente ella veía
luces extrañas en el área de Palmer).
VUELVEN LOS OVNIS
Al regresar ya no
estaban ni el señor Fortune ni los
OVNIS. Estacionó su coche sobre el Old
Warren Road, justo por donde pasa una
doble línea de alta tensión. Esto es,
cerca de un kilómetro al este de Palmer
Center, lejos de las luces de la calle y
de las casas, en el parque Burleigh, y a
no más de un kilómetro de su casa, en
Thompson Lake.
La señora Lansing no
tuvo que esperar mucho. Eran alrededor
de las 9:45 p.m., bajo el cielo negro y
estrellado, con una Luna en cuarto
creciente, cuando aparecieron tres
globos de luz que iban del amarillo al
naranja rojizo. Venían del sureste
sobre el cable de alta tensión. Excepto
por un crepitar ocasional, no hacían
ruido. Nuevamente estaban a la altura
del cableado eléctrico y a no más de 45
metros de ellos. Los globos parecían
cubrir a los objetos propiamente dichos.
La señora Lansing recuerda que
“destellaban y algunas veces saltaban de
manera curiosa, como si estuviesen sobre
la cresta de una ola”.
Comenzó a filmar en
el momento en que se acercaban, pero
repentinamente se alejaron. “Parecían
como una pelota de hule unida a una
banda de hule que se retraía”.
Pronto se daría
cuenta del por qué de este
comportamiento: un auto se acercaba
desde el noreste hacia West Warren. El
automóvil se paró y el chofer bajó de
él, pensando que el vehículo de la
señora Lansing había sufrido una
descompostura. Los tres OVNIS
revoloteaban más atrás, hacia el este,
con una elevación de 20 grados, detrás
de las copas de los árboles.
La señora Lansing
reconoció a la joven dama, la señorita
K., como la conductora del automóvil.
Cuando la señora Lansing le informó que
su auto estaba bien y lo que estaba
haciendo era observar unos platillos
voladores, la señorita K. empezó a
mostrar signos de miedo y se fue.
Entonces los tres extraños objetos
avanzaron, destellando sobre las líneas
de transmisión.
Aunque no se veían
detalles estructurales, la señora
Lansing sintió que alguien debería estar
guiando los globos. Concentrándose en
uno de ellos, trató de enviar el mensaje
telepático de “Hola”. Pero al mismo
tiempo no olvidó usar la cámara y
ocasionalmente hacía algunas tomas.
Uno de los objetos, y
luego los otros dos, se volvió azul
blanquecino y tomó una dirección
sur-sureste, aparentando dejar el área.
La señora Lansing había fotografiado uno
de los objetos azul blanquecinos, que
parecía sobrevolar a unos 45 metros de
ella, a 16 cps (cuadros por segundo).
Cuando iba a regresar a su casa decidió
filmar la Luna, que estaba hacia el sur.
Repentinamente desde su izquierda llegó
un brillante destello de luz blanca,
iluminando el aire en un movimiento de
zigzag y en un ángulo de 45 grados,
rodeado de luces giratorias blancas,
rojas, azules, verdes y amarillas.
Parecía provenir de la cima de una
pequeña colina, detrás de una serie de
postes telefónicos hacia el
este-sureste.
Rápidamente procedió
a fotografiar el objeto, primero en una
sola toma y luego a una velocidad de 16
cps. Cuando terminó de filmar se paró
para observarlo directamente. El objeto
parecía deslizarse y repentinamente
cambió o se extinguió toda luz visible,
excepto por un destello intermitente de
color plateado. Esto continuó hasta que
el objeto, moviéndose lentamente,
desapareció detrás de los árboles.
La señora Lansing
había pedido prestada la cámara a su
jefe y era la primera vez que la usaba.
Se trataba de una Keystone “Capri” de 8
mm. Con lentes fijos, sin telefoto y sin
visor. Estaba operando con la máxima
abertura de f/2.8, pero no tenía ningún
filtro. El carrete de película
Kodachrome II Daylight fue revelado
y procesado en Standard Photo,
una división de Technicolor
Corporation.
EXTRATERRESTRES EN
SÚPER OCHO
La película
resultante fue vista por vez primera en
un viejo proyector, que
desafortunadamente tendía a quemar
partes de la película cuando se le ponía
en modo de pausa. En la toma solitaria
aparece un objeto parecido a un brazo.
Los análisis de los ufólogos tratando de
identificar lo que aparece en esta toma
dieron como resultado un curioso
esquema. La señora Lansing recuerda un
movimiento ascendente en zigzag durante
el avistamiento, pero cree que la
observación completa fue de larga
duración, al menos lo suficientemente
grande como para observarla y luego
fotografiarla.
“Parecía flotar
lentamente hacia arriba, acercándose a
la Luna y los antebrazos luminosos
parecían girar en un sentido contrario
al de las manecillas del reloj”, dijo.
La nave parece un
cono del que salen dos largos brazos
mecánicos articulados; uno de ellos con
una extensión formando un ángulo. Ella
supone que los “brazos”
(correspondientes a los segmentos A-0 y
D-E en el dibujo) eran haces de luz
truncados, garfios iluminados, picos,
antenas, patas de aterrizaje u objetos
similares que han sido descritos en
otros reportes OVNIS También compara lo
“corrugado” entre B y C a los detalles
de una superficie aparente.
En cualquier caso, la
imagen de la fotografía es fascinante,
pero no tanto como el resto de la
película. Los cuadros adyacentes de la
secuencia de 16 cps, de aproximadamente
4.5 segundos de duración, tienen muy
poco contraste y no muestran la
configuración de la fotografía anterior,
sino un rectángulo amarillo en la parte
superior derecha. En un estudio
posterior de la película, la señora
Lansing utilizó un proyector manual
operado con baterías para evitar que el
aparato siguiera dañando y/o quemando la
película. Meses después consiguió un
nuevo proyector, y entonces aparecieron
unas imágenes fantasmales.
“Tuve una tremenda
impresión cuando fui capaz de ver cuatro
seres, dos de los cuales giraban sus
cabezas y movían los labios como si
conversaran, y parecían estar
mirándome”.
La figura dos es un
intento de reproducir uno de los cuadros
de la película. Se trata de un dibujo de
Frederick E. Fahdt. El ser número
cuatro no es visible en este cuadro,
porque estaba a la izquierda del
fotograma. La aparición de los seres fue
algo curiosa, porque la señora Lansing
había declarado:
“Nunca vi gente
mientras estaba filmando… No te puedo
decir cómo salieron o en dónde estaban…
Parecen estar frente al objeto blanco y
suave que parece que se dirigió al
sureste. El objeto que estaba volando
mientras yo estaba filmando, es decir,
durante la secuencia que precedió al
destello de luz en zigzag”.
Durante la proyección
son visibles, sobre el área de la
ventana, cuatro o cinco pequeñas luces
naranja. Las luces están espaciadas
regularmente en un arco de gran radio.
Esto sugiere que el área de la ventana
en este OVNI está debajo del borde
inferior curvado.
Un detalle final
enigmático es una línea vertical delgada
que se mueve lenta y uniformemente de
derecha a izquierda. Cruza el campo de
visión varias veces a intervalos
regulares.
Las películas de
Stella fascinaron a cuantos las veían,
principalmente a los aficionados a los
OVNIS. Pronto la señora Lansing se
dedicó a generar películas y fotografías
paranormales y ufológicas. Se supone que
sus habilidades psíquicas aumentaron
después de los avistamientos de OVNIS.
Hasta el momento ha producido más de 500
películas en color con caras
fantasmales, arreglos geométricos y
otros efectos curiosos. En otras
ocasiones, en las imágenes que toma
Stella se encuentra un patrón brillante
como si se tratara de un reloj.
Hay un caso muy
conocido que ha sido reproducido en
varias revistas y libros de OVNIS. Se
trata de la película de un aeroplano. En
uno de los fotogramas aparecen unos
destellos. Una ampliación de estos
destellos muestra un objeto en forma de
platillo volador. Algunos editores de
pasquines ufológicos han publicado sólo
la ampliación del destello sacando la
fotografía de su contexto. Pero de eso
nos ocuparemos más adelante.
INTERVIENE EL
DOCTOR SCHWARZ
Estas experiencias y
fotografías llegaron a oídos de un
parapsicólogo y ufólogo muy activo en la
década de los 70, que se convertiría en
su principal proponente, divulgador y
defensor. Las fotografías y películas de
OVNIS de Stella Lansing fascinaron a
Berthold Eric Schwarz, siquiatra de
Montclair, Nueva Jersey.
Cuando examinó la
película del 17 de febrero de 1967,
algunos de los fotogramas que
supuestamente mostraban la figura de
tres hombres, muy parecidos a los seres
humanos, situados frente a lo que
parecían ser las ventanas de cierta
clase de artefacto, el doctor Schwarz
afirmó:
“Es muy improbable
que la señora Lansing haya realizado una
falsificación. Los estudios siquiátricos
que realicé demuestran que se trata de
una mujer honesta e inteligente, de
mediana edad, que durante algunos años
estuvo profundamente interesada en el
tema de los OVNIS y que en los últimos
tiempos tuvo una serie de experiencias
presumiblemente vinculadas con ellos”.
En una entrevista con
el también parapsicólogo Hans Holzer,
el doctor Schwarz hizo las siguientes
declaraciones:
-“¿Cree usted que las
fotografías son verdaderas?
-“No tengo ninguna
duda de que lo son. He examinado de
primera mano algunos de los más
sorprendentes relatos de encuentros con
humanoides.
-“¿Se trata de
personas físicas?
-“Ésa es su
apariencia, y sin embargo hay algunos
que parecen desvanecerse ante los ojos
del observador. Hay varias clases de
visitantes; los hay de todos los tamaños
y formas, desde robots hasta varias
formas de vida, altos, bajos, hombres,
mujeres. En cuanto al lugar de
procedencia, cada uno tiene su propia
conjetura. En mi opinión el área de
exploración más fructífera sobre este
particular es la teoría sobre la
existencia de otras dimensiones, que
ahora está adquiriendo gran popularidad.
-“¿Estos
encuentros le suceden principalmente a
aquellas personas sensibles a los
fenómenos parapsicológicos?
-“En los casos que he
estudiado ambas cosas se superponen.
Muchos de los que conozco son seres
excepcionalmente dotados en este
aspecto, con experiencia en materia de
apariciones espectrales y duendes.
“-¿Conoce usted
algún caso en el cual haya habido una
conversación que no fuera telepática, es
decir, por contacto vocal directo?
-“Creo que Stella
Lansing escuchó cosas que grabó en cinta
magnetofónica. Ese material no ha sido
publicado hasta ahora. Sonaba como el
piar de pajarillos, algo así como
dadadadade. Un timbre muy agudo,
como el código Morse.
-“¿Hablaban en inglés
y, en ese caso, había algo peculiar en
su forma de hablarlo?
-“Hablaban en inglés,
y no pude notar nada peculiar en su
habla.
-“¿Podría tratarse de
habla sintética?
-“Sí, seguramente”.
LOS RESULTADOS DE
SCHWARZ
Schwarz visitó en dos
ocasiones la casa de Stella, en febrero
y abril de 1971. En ambas se quedó cinco
días para hacer sus investigaciones.
Luego, en mayo de 1971, llevó a Stella a
su propio consultorio en Nueva Jersey.
Ahí la sometió a varias pruebas.
El doctor Schwarz
dedicó varios años a investigar el caso,
convencido de que la señora Lansing
decía la verdad. Sus experimentos con
Stella comenzaron en 1971. Inicialmente
fue sometida a una regresión hipnótica,
pero estas experiencias eran demasiado
traumáticas y fueron desechadas.
En pruebas clínicas
realizadas en campo y en el consultorio
del doctor Schwarz,
Lansing
obtuvo diversas fotografías y películas
utilizando cámaras de 8 y súper 8 mm.
Estas imágenes muestran desde seres con
apariencia humana hasta artefactos con
forma de platillo volador, en diversos
escenarios. Hay monjes, hombres que
manejan tableros de mandos, etcétera.
Las fotos fueron tomadas en experimentos
que recordaban mucho los de Ted
Serios.
Schwarz pidió la
opinión del famoso telépata y mago
Joseph Dunninger para que hiciera
una evaluación psíquica de la veracidad
del relato. Para Schwarz se trataba de
un caso auténtico, y a esa misma
conclusión llegó Dunninger.
Schwarz escribió
mucho sobre el caso de Stella. Siete
artículos de este caso en la “Flying
Saucer Review” y un capítulo (el
cuarto, “Técnicas OVNI dinámicas”) de su
libro “UFO Dynamics.
Psychiatric and
psychic aspects of the UFO syndrome”
están dedicado a Lansing.
En el libro también
da cabida a dos artículos; uno del
profesor Ivor Grattan-Guinness
sobre la importancia de Stella Lansing,
y el otro, un comentario intitulado
“Telemisterio”, de August
Roberts, con otras notas del efecto
de la señora Lansing en cintas de audio
y películas.
Schwarz mostró la
película Lansing en el Eastern UFO
Symposium de la APRO en 1971, y en
la misma dio sus conclusiones
preliminares:
“Stella Lansing dice
la verdad de lo que vio. Tiene un largo
historial de fenómenos paranormales:
telepatía, precognición, telekinesis,
teleosomatica…
“Lansing fue afectada
por su rara experiencia y requirió
hospitalización, pero se curó por
completo de su psicosis. Se intentó
hacer una regresión hipnótica pero fue
tan traumática que se tuvo que abandonar
el intento”.
A partir de la
experiencia del 17 de febrero de 1967 la
señora Lansing decidió cargar siempre
una cámara, e invitaba a sus amigos a
vigilar por la noche en busca de OVNIS.
Desde esa fecha ha producido más de 500
películas de OVNIS usando diversos tipos
de cámaras. Algunas de sus fotografías
muestran platillos voladores volando en
una formación que recuerda la carátula
de un reloj. Lansing ha tomado muchas
películas un tanto extrañas. También ha
dado conferencias ocasionalmente. Una de
las más recientes fue el 9th Great
UFO/ET Alien & Abduction Congreso,
del 5 al 6 de junio del 1999, en Nueva
Jersey. Su conferencia (“UFO's and
aliens captured on film!”) fue el
sábado 5 y duró tres horas, de las 5 a
las 8 de la tarde.
Lansing incursionó de
lleno en los terrenos de lo paranormal
haciendo fotografía psíquica y
psicofonías. Frecuentemente anuncia lo
que va aparecer en sus fotos. Los
objetos son invisibles para los
presentes, e incluso, fotógrafos parados
al lado de Lansing no logran captar lo
que ella. También aparecen extraños
ruidos y voces en cintas de audio.
El trabajo de Schwarz
le proporcionó mucha publicidad: recibió
muchas cartas e invitaciones a programas
de radio y televisión. En 1973 Stella
visitó a su jefe, el señor C., y a su
familia mientras filmaba dos programas
de televisión. Los productores pidieron
que hiciera fotografías psíquicas.
Cuando se reveló el carrete aparecieron
varias caras superimpuestas entre las
que se encontraba una de lo que Stella
dice es el rostro de un monje en plena
agonía agarrando una flauta en forma de
palillo (¿?). Pegado al margen del
cuadro, donde se veían las cortinas del
señor C., apareció una cara de vaca
barbuda (¡¿?!).
ANÁLISIS DEL CASO
LANSING
En primer lugar
Stella era una fanática de los temas
paranormales, en específico de los
OVNIS. En diversas ocasiones se le
encontró haciendo fraudes con películas
y fotografías. El caso de la multicitada
película del 17 de febrero de 1967 es un
claro ejemplo de su modus operandi.
En el fotograma que
Fadht utilizó para su dibujo, se
observan cuatro o cinco pequeñas luces
anaranjadas sobre la ventana, espaciadas
regularmente en un arco de gran radio.
Esto sugiere que el área de la ventana
de este OVNI continúa curvándose fuera
de los límites del cuadro. Note la
compresión lateral de la figura del
extremo derecho, como una imagen en
cinemascopio vista en una pantalla de
televisión estándar.
En la película
original se puede ver una línea
vertical, moviéndose lenta pero
uniformemente de izquierda a derecha.
Dicha línea cruza el campo de visión
varias veces a intervalos regulares
durante la breve secuencia de 16 cps.
Definitivamente es parte de la imagen y
no puede atribuirse a una rayadura
debida al procesado, proyección o manejo
de la película.
Estos dos detalles
indican que la imagen fue tomada sobre
la pantalla de una televisión encendida.
Se trata de la película de un programa
de televisión y no de la cabina de un
OVNI. El contraste de la pantalla fue
modificado de tal forma que ésta se
viera oscura para impedir la
identificación de los objetos que
aparecen en ella y hacerlos pasar como
una auténtica película OVNI.
En realidad Stella
había utilizado una velocidad adecuada
(16 cps) para evitar que aparecieran las
rayas horizontales que suben y bajan del
televisor, que son visibles si se
utilizan velocidades mayores y que se
deben a que la televisión transmite 24
cuadros por segundo (24 cps). Son
embargo no contó con las rayas
verticales que tienen una frecuencia
mucho menor y que lograron aparecer en
la película.
Esta técnica la
utilizó varias veces. Recordemos las
películas que tomó en casa de su jefe,
el señor C., que también fueron tomadas
de una pantalla de televisor. De hecho,
el “monje” agonizante no es más que una
imagen distorsionada de televisión.
Las imágenes más
claras, que podían dar la pista de cómo
se montó todo el fraude, fueron quemadas
a propósito por la señora Stella. Su
coartada fue decir que habían sido
proyectadas en un aparato en malas
condiciones que fundía el celuloide.
El fotograma de la
avioneta con una serie de destellos,
como si fueran las marcas en la carátula
de un reloj, al que antes aludíamos, es
otro ejemplo de manipulación ufológica.
En este caso Stella utilizó un filtro
para dar ese efecto. Todo mundo se da
cuenta de ello en la película y
fotogramas originales. Pero al publicar
la ampliación, lo único que se ve es la
imagen de un OVNI, por lo que el lector
no se da cuenta de que lo están
engañando.
Las fotografías
psíquicas, al estilo de Ted Serios,
también seguían una técnica muy
parecida. Pegaba un objeto transparente
o incluso un pequeño negativo, sobre el
objetivo de la cámara, y luego filmaba
una escena cualquiera. Al revelar la
película aparecían OVNIS y seres
monstruosos claramente bidimensionales
que, al enfocar o desenfocar, iban
apareciendo o desapareciendo de la
imagen.
Hay quien dice que en
las sesiones de hipnosis con el doctor
Schwarz salió a relucir la verdad del
fraude, así como sus traumas y
alucinaciones. De hecho, tiempo después,
a la señora Lansing se le diagnosticó un
cuadro de alucinaciones e incluso fue
internada en un hospital a causa de
ello. Dicen que Schwarz desechó los
datos obtenidos bajo hipnosis porque no
se ajustaban a sus creencias ufológicas
y mostraban la falsedad de las
películas.
¿Si el caso de Stella
Lansing es un fraude, lo será el de su
segunda versión: el de Ellen Crystall?
ENCUENTRO EN PINE
BUSH
Ellen Crystall era
una joven californiana con vocación e
intereses musicales. Siendo adolescente,
en 1971, contactó con los OVNIS en
Hollywood, California. Ese contacto duró
unos cuatro meses. Debido a sus estudios
universitarios tuvo que mudarse a la
costa este, en donde cursó una
licenciatura en composición musical en
la Universidad de Nueva York. Era una
“compositora que no había destacado
mucho en las ciencias”, como ella misma
se describe.
En 1980, en Pine
Bush/Crawford, Nueva York, volvió a
establecer contacto con los OVNIS. Éste
duraría otros cuatro meses. Luego, en
1982, tendría la misma experiencia en
Hudson Valley, en el mismo Estado de
Nueva York. Fue precisamente durante la
oleada de avistamientos del “bumerang”
(1), que estudiaría exhaustivamente
Philip Imbrogno, un ufólogo miembro
del Center for UFO Studies.
El caso del OVNI
bumerang de Hudson Valley resultó ser
una broma de un grupo de pilotos civiles
que, en la noche, volaban en formación
cerrada, tal como lo dio a conocer la
revista de divulgación científica
“Discover”. Aunque éste es un tema para
otro artículo, solamente diremos que el
jefe de bomberos del Stewart Airport,
Arnold Messer, declaró en
aquellos años que“hay un grupo de
pilotos del aeropuerto cerca de aquí, en
Stormville, que gustan de hacerse pasar
por OVNIS. Vuelan sólo por eso. Ponen
luces de diferentes colores en sus
aviones para engañar a la gente. Cuando
los vemos nos limitamos a decir ‘los
chicos de Stormville nuevamente’”.
No obstante, para la
señora Crystall esos eran auténticos
OVNIS y tomó varias fotos de ellos. Su
falta de criterio se puede explicar por
sus bajos conocimientos en ciencia y por
su apego a los fenómenos paranormales.
De hecho, varias de sus investigaciones
ufológicas estuvieron respaldadas
económicamente por una secta esotérica,
tal y como ella misma nos revela:
“El Centro Metafísico
de Nueva Jersey, presidido por mi amiga
Jean Munzer, resultó ser un buen
sustento de muchas maneras”.
Desde sus inicios en
estos terrenos Ellen tomó más de mil
fotografías de OVNIS, incluyendo varias
que muestran naves en el suelo, con los
extraterrestres alrededor de ella.
Pero de todos estos
avistamientos y safaris ufológicos
fotográficos, los más famosos han sido
los que tuvo en Pine Bush/Crawford y
Middletown, Nueva York, en 1984, y que
continuaron hasta principios de la
década de los 90. No obstante los más
importantes desde el punto de vista de
este trabajo monográfico fueron los
avistamientos de 1980, ya que en ellos
tomaría sus primeras fotos de
extraterrestres.
LA GRAN ESTACIÓN
CENTRAL
En ese año, Harry
Lebelson, un escritor fanático de
los OVNIS, era uno de los colaboradores
de las famosas páginas rojas de la
sección Antimatter de la revista
de divulgación “OMNI”. Esa
sección se dedicaba al análisis de los
fenómenos “inexplicables” como los
OVNIS, las apariciones de la Virgen o de
Pie Grande, la psicoquinesis, etcétera.
Lebelson entró en contacto con Ellen,
que había adquirido cierta fama por sus
excursiones en pos de los OVNIS en el
área de Pine Bush. De alguna manera
logró ser invitado a estos safaris
fotográficos. Ellen cuenta una de estas
salidas:
“El viernes 18 de
julio de 1980, al llegar a Pine Bush a
las ocho de la noche, cruzábamos la
calle principal, Hill Avenue,
dirigiéndonos hacia el hogar de la
pareja que Harry conocía. La casa, una
construcción de dos pisos con un gran
campo cerca, se encuentra aislada,
aunque sólo a una milla aproximadamente
del centro del pueblo. No hicimos más
que saludar a Bruce y a Wendy cuando
ellos nos advirtieron claramente que no
querían publicidad, de hecho nos
comentaron que no deseaban tener nada
que ver con los OVNIS, pero que, a
regañadientes y sólo como un favor a
Harry, nos llevarían a los campos en
donde aterrizaban las naves.
“A eso de las 10 de
la noche, Harry y yo subimos al auto
junto a Bruce y Wendy, quienes nos
indicaron conducir hacia el este sobre
Hill Avenue. La noche era oscura pero
limpia, con una delgada Luna creciente.
Numerosas casas flanqueaban la
carretera, aunque se encontraban
dispersas con grandes parcelas agrícolas
entre ellas. Definitivamente no están
lejos de la ruta común. A una distancia
de una milla, Bruce y Wendy me indicaron
dirigirme hacia un campo con un ligero
levantamiento hacia el extremo opuesto.
Lo hice.
“Bajamos del auto y
observamos. Casi inmediatamente nos
vimos rodeados por una docena de grandes
naves triangulares con luces
ámbar-amarillas en forma de un ‘signo
más’ en la parte delantera. Dichas luces
dividían cuatro ventanales que
conformaban casi todo el frente de las
naves. Llegué a llamar a estas luces
particulares ‘luces de estrella’ porque,
como pronto vería, podían iluminarse
hasta ser cegadoras y también podían
funcionar como proyector de teatro o
como reflector; de hecho, podían usarse
como un par de reflectores. Cuando la
intensidad de la luz se elevó al máximo,
todo el cielo se iluminó.
“Las naves también
tenían luces multicolores centelleantes
por todas partes. Parecía que estaba
mirando la nave triangular con la que me
había topado en California, pero ahora,
todas las secciones exteriores que no
pude ver en aquel lugar eran claramente
visibles.
“Me quedé perpleja,
mi búsqueda parecía haber terminado. Me
había vuelto a reunir con ‘mi’ nave
después de nueve años, y esperaba poder
descubrir los grandes secretos que
guardaba. No podía sentirme más feliz”.
Aquel lugar estaba
lleno de objetos, de diez a 20 “naves
triangulares” con diversas luces
centelleando en colores mezclados.
Algunas naves estaban en el cielo, otras
posadas en el suelo. No hacían ruido. Se
encontraban a una distancia desde unos
15 metros hasta varios cientos de metros
cuando se tomaron las fotos.
“Las naves llenaban
el cielo alrededor de nosotros y
aterrizaban en el campo; parecía la Gran
Estación Central en horas pico. Algunas
otras volaban a unos 15 metros de
distancia, pero ninguna estuvo lo
suficientemente cerca de nosotros para
permitirnos ver sus ocupantes. No hacían
ruido y el cielo estaba demasiado oscuro
para poder captar otros detalles”.
LAS FOTOGRAFÍAS
Ellen Cristal nos
describe la forma en que llegaron al
lugar del avistamiento y cómo lograron
ver una extraña nave de apariencia
metálica plateada con algunas
incrustaciones como de ónice. Era muy
parecida a la que había visto en
California. De inmediato Harry y Ellen
comenzaron a sacar varias fotografías.
“En aquella época yo
tenía una cámara Zenite, SLR de 35 mm.
rusa, como una Pentax manual, con una
lente f/20. La cargué con un rollo de 36
fotos de Kodacolor ASA 400. La llevaba
colgando del cuello, así que la saqué
para tomar foto tras foto. Harry tenía
una Leika con valor de unos mil 200
dólares, cargada también como la mía, y
él hizo lo mismo. Cuando me di cuenta de
que las naves estaban en el suelo, quizá
a unos 60 metros de nosotros, quise
acercarme a ellas. Los cuatro comenzamos
a caminar en el campo, pero al llegar al
final del camino, tuvimos que
detenernos. El campo no estaba cultivado
y lo cubría la maleza de un metro y
medio de alto; nadie conocía el terreno;
era imposible seguir adelante”.
Este tipo de
actividades continuó durante varios
días. La fotógrafa envió sus rollos a
revelar a una tienda local. Cuando le
entregaron los resultados pudieron ver
unas curiosas explosiones multicolores,
como fuegos de artificio o luces de
bengala. ¿Podría tratarse de un truco de
Ellen? En su defensa la contactada
escribió:
“Las tres primeras
fotos de este rollo eran de mi casa y mi
familia, así que no había duda alguna de
que la película era mía y que se había
procesado de manera normal, pero… ¿en
dónde estaban las naves triangulares con
sus luces amarillas en forma de signo
más que nosotros habíamos visto con toda
claridad? Yo había tomado 14 imágenes de
las naves, las demás aparecían en
blanco… y las de Harry también estaban
en blanco”.
Apoyando lo que decía
Ellen, Lebelson escribió a la revista “Photomethods”
y envió un par de fotografías para su
análisis. “Las fotografías fueron
tomadas para ser evaluadas por la
Columbia University, la Rockefeller
University, la Rutgers University, el
Stevens Institute of Technology, y el
Montclair State College”.
No conozco el
resultado de esos análisis, ni si en
verdad se hicieron. Ellen nunca se daba
por vencida. Cada vez que conocía a un
fotógrafo le mostraba sus fotos pidiendo
su opinión. Uno de estos fotógrafos le
sugirió que amplificara los negativos.
“Puesto que contaba
con mi propio cuarto oscuro, no hubo
problema para realizar esa tarea. Planeé
amplificar cada detalle de mis primeras
14 fotografías; nunca me interesó tener
que probar a alguien algo que yo hacía.
Tomé las fotos y deseaba saber
exactamente qué había fotografiado, tan
simple como eso. No pretendía hacer
dinero con mi investigación sobre OVNIS;
quería hacer eso con mi música, no con
algo que yo consideraba que dependía de
la suerte o la casualidad”.
LOS
EXTRATERRESTRES
“Así que ahí me
encontraba, en mi cuarto oscuro, a las
dos de la mañana, mirando con
incredulidad mi primera amplificación.
Dos figuras aparecieron de pie a un lado
de la nave. ¡Pero no podía ser! Sí,
habíamos visto las naves en el suelo;
sí, tomé varias fotografías de ellas en
el suelo; sí, había supuesto que alguien
las estaba conduciendo; y sí, sabía que
había registrado en la película lo que
en realidad no vieron nuestros ojos.
Pero, ¿extraterrestres en mis fotos? No
podía creerlo”.
Si uno observa estas
fotografías amplificadas, difícilmente
podrá encontrar o reconocer a los
extraterrestres. Pero eso no es
problema, Ellen hizo un dibujo
interpretativo en acetato en donde
aparecen los humanoides. Aún así es
necesario señalarlos con flechas o
números. Son en realidad pareidolias.
Ellen continuó su labor con las demás
fotos.
“Como a las 4 de la
mañana me invadió una terrible
sensación. Cinco aliens eran visibles en
la segunda foto, más la estructura de la
nave; cuatro estaban de pie dentro del
área de rocío de la nave, y uno al lado
de ésta. Los dos extraterrestres de la
primera foto también estaban en la
segunda, que fue tomada tres cuadros
después (quizá luego de cinco minutos).
Rastreé la segunda foto y después,
sintiéndome física y mentalmente
agotada, limpié todo y me fui a la
cama”.
Ellen y Harry eran
bastante primitivos, subjetivos,
místicos y faltos de criterio. Me
recuerdan a Mario Torres y a
quienes afirman que en una simple
impresión de papel de una foto OVNI se
pueden detectar los campos
electromagnéticos que despiden estas
naves.
“Al día siguiente
mostré las fotos a Harry. Al tocar la
primera, una ola de ‘algo’ pasó sobre
él. Comentó ‘acabo de experimentar una
sensación realmente extraña’. La
describió, y lo que expresó fue
exactamente lo que yo sentí al
amplificar las fotos. Estábamos
sintiendo la energía alien; la foto
parecía haber captado algo más que sólo
la imagen de los extraterrestres. Su
energía parecía estar adherida a la
imagen visual. Como dije, lo he sentido
muchas veces desde entonces. Tiene un
efecto tan poderoso e inmediato sobre
mí, que titulé una de mis composiciones
de música electrónica ‘Energía alien’
como una manera de expresar musicalmente
algo de lo que he experimentado.
La energía alien o
las vibraciones extraterrestres son muy
diferentes a las humanas; nosotros
estamos tan acostumbrados a las
vibraciones/energía/aura de los demás
como raza que con demasiada frecuencia
ni siquiera las notamos y, en vez de
eso, funcionamos estrictamente en base a
la información física-sensorial. Pero
los extraterrestres tienen vibraciones
de energía diferentes a las nuestras. La
gente que me ha acompañado a mis
excursiones nocturnas la ha sentido como
miedo o ‘malas vibraciones’, como ya
antes las llamé.
“Después me di cuenta
de que debía tomar una decisión crítica.
¿Qué iba a decir a la gente cuando les
mostrara las fotos? ¿Debía mencionar a
los seres? ¿Debía describirlos o
señalarlos? ¿Eso les daría indicios? ¿No
debía decir nada? Ya era sensacional
decir, simplemente, que había
fotografiado algunos OVNIS, y yo no
pretendía ser sensacional, sólo
investigadora. Si decía a la gente que
también había captado extraterrestres en
mis fotos, sonaría descabellado. Ya
había recibido suficientes burlas de
algunas personas por mis viajes a los
campos, para saber que no quería más de
eso. Así, sintiendo que la discreción es
la mejor parte del valor, decidí no
decir nada y ‘sólo tocar de oído’”.
“Yo no soy
sensacionalista, soy investigador. Yo no
lucro con el fenómeno OVNI. No me
interesa la publicidad”. Éstas son
frases comunes en muchos ufólogos. Pero
también son frases vacías. Tal vez Ellen
se daba cuenta de que todo estaba en su
imaginación y no quería correr riesgos.
Pero pronto confirmaría aquello de que
“más pronto cae un hablador que un
cojo”.
LOS PRIMEROS 15
MINUTOS DE FAMA
Las actividades de
Ellen habían llamado la atención de los
medios especializados en OVNIS. Así,
varios periódicos, revistas y programas
de televisión solicitaron entrevistarse
con ella. Uno de esos programas fue el
famoso “PM Magazine”.
Durante su realización saldrían a
relucir las verdaderas intenciones de la
contactada. Pero dejemos que sea ella
misma quien nos muestre esta faceta de
su carácter.
“Mientras Harry, Sam
y yo entrábamos y el personal nos
filmaba, noté que a Harry y a Sam les
estaban poniendo cables para captar sus
voces, pero no a mí. Le pregunté a
Maribeth ¿por qué yo no tengo micrófono?
“Su respuesta me
consternó: ‘Hemos decidido que no te
vamos a entrevistar’. Mi asombro pronto
se transformó en disgusto… después de
todo, ¿quién era responsable de estar
ahí en primer lugar?
“Le comenté a Harry
lo que me había dicho Maribeth, y él
dijo algo acerca de su estupidez:
‘Cállate y has lo que te digan’. Sam
escuchó todo, habló con Harry y ambos
hablaron con Maribeth. Entonces dijo que
no había traído suficiente cinta para
entrevistarme. Estaba comenzando a
enfurecerme.
“Primero nos filmaron
entrando a los campos; las entrevistas
se grabarían después. Habíamos convenido
con Ivonne y Dean grabar en la casa de
Dean. Mientras conducía el auto hacia
ese lugar con Sam y Harry, seguidos por
la camioneta, de pronto se me ocurrió
que yo tenía el control debido a mis
fotos. Maribeth quería incluirlas en el
segmento, por lo que dije a Harry y Sam
que ‘cuando lleguemos a casa de Dean
digan a Maribeth: Ellen dice que si no
hay entrevista no hay fotos’. Ellos
protestaron, pero al llegar a casa,
hablaron calmadamente con Maribeth y
ella cedió”.
El programa se
transmitió varias veces a nivel local en
1981, y a nivel nacional en agosto de
1982. Pero los productores, camarógrafos
y conductores de “PM Magazine” no vieron
nada anormal durante la filmación y así
lo dijeron al público. De hecho, ni
siquiera pudieron fotografiar ninguna
luz nocturna a pesar (o debido) de que
contaban con cámaras más sofisticadas y
de mayor alcance. Eso hizo disgustar a
Ellen: “Todo lo que pude pensar fue,
¡Oh, desgraciados! Temían el
ridículo…”.
Según ella la razón
de que los camarógrafos de “PM Magazine”
no hubieran filmado OVNIS fue que no lo
intentaron. Pero yo me pregunto, ¿qué
periodista desperdiciaría la oportunidad
de obtener la historia, el reportaje y
la filmación de su vida?
Y así continuaron
todos los reportajes de aquel año.
Ninguno de los periodistas había
encontrado una sola evidencia que
confirmara los avistamientos o la
presencia de OVNIS en el área. Por
ejemplo, la sección dominical “Sunday
Record” del “Middletown
Times-Herald Record”, del 12 de
septiembre de 1982, publicó un extenso
artículo sobre las experiencias de
Ellen. En el periódico se presenta la
entrevista a Carl Balbach, el
granjero que era dueño del campo de
Walden en donde Harry y Ellen hicieron
sus observaciones y tomaron sus
fotografías.
Balbach tiene su casa
con las ventanas dando al campo, de tal
manera que podía ver lo que sucedía allí
todo el tiempo. El campesino declaró a
los periodistas: “Nunca vi nada; ellos
(Harry y Ellen) afirman haber visto
cosas, pero yo no puedo avalarlo de
ninguna manera. Hicieron un gran
escándalo de esto. Yo no conozco a esta
gente, y no puedo responder por ellos”.
Esto era en realidad
sorprendente, porque ninguno de los
residentes de aquella “zona caliente”,
ufológicamente hablando, habían
observado nada anormal en el cielo, ni
siquiera el mismo dueño del predio en
donde sucedieron los fantásticos
encuentros. Eso implicaba que Crystall y
Lebelson estaban mintiendo o
confundiendo las estrellas en el cielo o
las luces de los aviones con naves de
otros mundos.
Ningún medio de
comunicación medianamente crítico dio
por buenas las experiencias de estos
ufólogos. Pero luego ellos tendrían su
recompensa y sus primeros 15 minutos de
fama y gloria. Aparecieron en el
programa sensacionalista “Geraldo
Rivera Show” en 1987, contando sus
hazañas ufológicas ante un público que
creyó todo lo que dijeron. Luego
seguirían “Sightings”, “Strange
Universe”, “Joan Rivers
Show”, “People are Talking”,
e incluso en algunos programas para la
Nippon Television.
DESCRIPCIÓN DE LOS
EXTRATERRESTRES
Las fotografías en
las que aparecen los extraterrestres
fueron tomadas el 18 de julio de 1980,
en Pine Bush, Nueva York, utilizando una
cámara Russian Zenite de 35 mm. SLR con
lente de 50 mm. y película Kodacolor de
impresión, ASA 400. La exposición fue de
1/60 seg a f/2.0, con flash.
La primera
ampliación, en donde aparecen dos
“extraterrestres” proviene de una foto
tomada a un objeto que estaba en el
suelo. La descripción de Crystall es la
siguiente:
“Dos figuras se
encuentran a cada lado del objeto con
forma de domo, lo que yo creo que es la
parte posterior de una nave triangular.
La nave se inclina hacia abajo en un
domo y va disminuyendo en el extremo
trasero. Las figuras están numeradas con
‘1’ y ‘5’ en el escáner anexo (nosotros
no vimos estas figuras en ese momento).
“La figura de la
izquierda, la número 1, tiene un cuerpo
de apariencia segmentada y brazos
deformados con una como cubierta negra
en donde debiera estar el cabello. La
figura a la derecha, la número 5, lleva
lo que parece ser una gorra de taxista
(¿un souvenir?). Los detalles de la cara
y el cuerpo están sombreados, pero un
rasgo de rostro muestra que algo está
realmente ahí y mirando hacia la cámara.
(Betty Hill dijo, bajo hipnosis,
que cuando ella fue secuestrada con su
esposo Barney Hill, en 1961, uno
de los extraterrestres llevaba una gorra
de ‘taxista’, la cual se describe en
algunas de sus ilustraciones)”.
Esto es de lo más
ridículo. Un extraterrestre con gorra de
taxista. ¿De qué le sirve este
aditamento en el espacio exterior?
¿Dónde compró el souvenir?
“En el área celeste
inmediatamente por encima de la parte
inferior del domo y las figuras, hay
tres descargas o emanaciones, que no
vimos, pero que la película logró
captar. En otras fotos parece que las
naves tienen respiraderos y los usan
para liberar estas emanaciones. En este
caso, el respiradero estaría en la parte
superior de la nave, y las emisiones
serían rociadas hacia arriba, como lo
muestra la fotografía. Esas emisiones
son ejemplos de ‘trozos’ de luz”.
La ampliación en
donde se ven cinco supuestos humanoides
pertenece a una fotografía tomada cinco
minutos después que la anterior.
“Cuatro figuras se
encuentran en la base de un rocío de
grupos de luces, no vistos, a la derecha
del marco. Tampoco se vieron un par de
luces a la izquierda del marco. Ambas
fuentes emitieron luz y se reflejaron en
la estructura no iluminada de la nave,
la cual puede verse en forma muy vaga,
yaciendo verticalmente a lo largo del
suelo con porciones perpendiculares a
él, lo que indica que toda la estructura
está presente.
“Cerca del centro,
entre el rocío derecho y el par de luces
a la izquierda, puede apreciarse un
largo y delgado brazo derecho con mano y
dedo pulgar. Esta figura (número 5 en el
escáner) está viendo hacia abajo y lleva
una gorra, por lo cual se parece a la
figura de la foto de los dos
extraterrestres. Al parecer va caminando
hacia una entrada de la nave, cuyo color
aparentemente es ámbar, quizá debido a
la luz”.
¿UN ROBOT?
“Cada una de las
cinco figuras a la derecha parecen ser
totalmente diferentes en su forma. Como
muestra el escáner, la número 1 lleva un
‘cubre-cabeza’ y un manto oscuros que le
llegan hasta el tobillo. El brazo
izquierdo está doblado y parece
seccionado, llegando a un punto, no a
una mano. Hay una antena en forma de ‘V’
en la cabeza, lo que hace que esta
figura adquiera una apariencia como de
robot más que de un ser biológico. Está
viendo hacia la número 2 y la número 3;
hay un indicio del lado izquierdo de una
cara ‘ruborizada’.
“La número 2 tiene su
espalda dando a la cámara y está
observando al número 3. El 2 también
parece robot, con una antena en forma de
‘V’ sobre algo puntiagudo (la cabeza o
algo en la cabeza). Esta figura parece
usar una prenda como vestido blanco o de
color claro, que llega hasta las
rodillas, con pantalones oscuros
mostrando la espinilla. El sombreado y
las sombras del número 2 y el número 3
indican que la fuente de luz es el rocío
blanco detrás de ellos, lo cual también
muestra que las figuras son,
definitivamente, tridimensionales.
“El brazo izquierdo
del número 2 está estirado hacia el
derecho del 3, quien está viendo al 2.
El 3 parece estar conversando con el 2,
quien lleva una manga larga, drapeada de
color blanco o claro, o una túnica
clara, con pantalones oscuros. Este
extraterrestre se ve regordete y sin
pelo, con ojos muy oscuros, sólo puede
verse su parte izquierda como un punto,
sugiriendo que el ojo es totalmente
negro.
“El número 3 se
parece al extraterrestre llamado Quaazga
a quien Betty Andreasson dice que vio en
su encuentro en ‘The Andreasson Affair’.
“El número 4 parece
estar de pie alejado de los otros tres,
más cerca de la cámara, lo que lo hace
parecer más alto. Un gran grupo de
rocíos cubre su rostro, por lo que no se
pueden apreciar detalles. Esta figura
delgada parece usar un traje completo (o
‘jumpsuit’) oscuro con bolsas grandes.
El traje tiene cintura y un profundo
escote en V. Se alcanza a distinguir un
cuello rojizo a través del escote.
“La azulosa nube de
luz del rocío blanco es radiación
ultravioleta, según la explicación
encontrada en cualquier libro de texto
de física, de cómo se capta la luz
ultravioleta en las películas
fotográficas. El rocío blanco también es
una característica de efectos
fotográficos del poder de la fusión. Yo
sospecho que dicho poder es el que se
utiliza para las naves”.
No podemos asegurar
que la “azulosa nube de luz” sea debida
a radiación ultravioleta ni que “el
rocío blanco” sea debido al poder de la
fusión, pero sí podemos dudar de
cualquier conclusión pseudocientífica de
una “compositora que no ha destacado
mucho en las ciencias”. Yo sospecho que
el único poder que utilizan las “naves
extraterrestres” para volar es la
imaginación y fantasía de los
contactados.
EL FINAL
Todas estas aventuras
se relatan en su libro “Silent
invasion”, publicado en 1991. Pero
ya antes había fundado una organización
que publicaba un boletín trimestral, “Contactee”.
El boletín se produjo desde 1988 hasta
1995. Aquí publicó sus ideas más
radicales.
Decía que los
extraterrestres habían construido
instalaciones subterráneas en Pine Bush.
Creía que algunos integrantes de grupos
de rock eran contactados por el simple
hecho de que habían escrito canciones
mencionando a los OVNIS. Afirmaba que
los extraterrestres mutilaban al ganado
para alimentarse de su sangre. Decía que
había una Comisión Trilateral entre el
gobierno, los extraterrestres y los
bildebergs (judíos) para apoderarse del
mundo. Incluso para algunos miembros de
su grupo eso era demasiado:
“Era bastante rara.
Encontré que su libro era bastante loco,
aún para gente con mente abierta como
yo. Ella fue a una o dos de nuestras
reuniones semanales en Pine Bush, allá
por los 90, que en efecto organizamos
debido a la publicación de su libro.
Llevaba sus videos que decía mostraban
una nave extraterrestre volando sobre
Pine Bush. Pero desafortunadamente no
era más que un avión C5A Galaxy usado
como unidad de transporte militar. Si
nunca los has visto o escuchado cuando
vuelan, podrías pensar que son algo muy
raro. Pero nosotros los vimos durante
mucho tiempo en esta área”.
Pero no todos
pensaban lo mismo. Incluso había gente
aún más loca. En el verano de 1992 el
Dr. Bruce Cornet, un geólogo,
contactó con Ellen después de haber
leído su libro. Cornet condujo una
investigación magnética y geológica del
área y dijo que había encontrado
transmisores subterráneos que enviaban
emisiones de fotones magnéticos
polarizados hacia el espacio.
Esas extrañas ideas
pseudocientíficas, dichas por alguien
que tenía estudios en ciencia, fueron
las que generaron que Ellen afirmara que
había una base extraterrestre
subterránea. También le dieron la
herramienta para defenderse de los que
decían que sus fotografías eran confusas
y borrosas: “Las fotografías no son
claras debido a la interferencia
magnética o de microondas emitida por
los extraterrestres hacia mi cámara,
para camuflar sus naves y proteger su
anonimato”.
Para Cornet los OVNIS
eran Fenómenos Luminiscentes
Transitorios (TLP, en inglés). Resultó
aún más chiflado que Ellen, pues afirmó
que había establecido contacto
telepático con los extraterrestres, que
gradualmente le estaban transmitiendo su
sabiduría para llevarlo a un nivel
intelectual más elevado.
Según él, el área de
Wallkill River, en Pine Bush, era una
réplica de la zona marciana de Cydonia,
en donde se encuentra las famosas cara y
pirámide marcianas.
Cuando el área se
comenzó a urbanizar y empezaron a
aparecer casas, hoteles, restaurantes,
gasolineras y bancos, Cornet tuvo que
abandonar sus investigaciones en la
zona.
Ellen Crystall murió
el lunes 16 de diciembre de 2002 de
cáncer en el páncreas, a la edad de 52
años.
- - -
NOTAS
(1)
El así llamado Westchester Wing o
Westchester Boomerang.
De hecho las visiones de Ellen Cristal
serían el disparador a los avistamientos
del bumerang.
REFERENCIAS
Stella Lansing
- Anónimo. “Lansing
Movie”. En Internet.
http://www.ufohelp.com/Classic%20Sightings/Lansing%20Movie.htm
Les apparitions
mystérieuses. Editorial Tchou. 1978.
- Holzer, Hans. “Cuando
los OVNIS aterrizan”. Martínez Roca.
Barcelona. 1979.
- Macé, Christian. Artículo en Internet.
http://ufoweb.free.fr/mace1.htm
- Mishlove, Jeffrey. “The
Roots of Consciousness”.
http://www.williamjames.com/Folklore/WORLDS.htm
- Raynes, Brent.
“Thoughtography”. En Alternate
Perceptions Magazine.
No.
63. Diciembre de 2002.
Artículo en Internet.
http://www.mysterious-america.net/reality63.html
- Rickard, Robert y Kelly, Richard.
“Photographs of the Unknown”. New
English Library. Londres. 1980.
- Schwarz, Berthold. “Stella Lansing's
Clocklike Patterns of UFO Shapes”. Part
II. Flying Saucer Review. Vol. 20. No.
5. Londres. Marzo de 1975. Pps. 20-27.
- Schwarz, Berthold. “Stella Lansing's
Clocklike UFO Patterns”. en Flying
Saucer Review. Vol. 20. No. 4. Londres.
Enero de 1975. Pps. 3-9.
- Schwarz, Berthold. “Stella Lansing's
Movies of Four Entities and Possible
UFO”. En Flying Saucer Review. Special
Issue No. 5. UFO Encounters.
- Schwarz, Berthold. “Stella Lansing's
UFO Motion Pictures”. En Flying Saucer
Review. Vol. 18.
No.1.
Londres. Febrero de 1972. Pps. 3-12 y
19.
- Schwarz, Berthold.
“UFO
Dynamics, Psychiatric and Psychic
Aspects of the UFO Syndrome”. Rainbow
Books. Moore Haven. Florida. 1988.
- Story, Ronald. “The Encyclopedia of
UFO’s”. Doubleday. Garden City. Nueva
York. 1980.
Ellen Crystal
- Burns. Christopher.
“Obituario”. Saucer Smear. Volume 50.
No. 8.
25 de septiembre de 2003.
Artículo en Internet.
http://www.martiansgohome.com/smear/v50/ss030925.htm
- Carr, Scott. “The Rise
and Fall of Pine Bush”. En The Flying
Saucer Gazette.
1998.
Se publicó originalmente en “Minnesota
MUFON Newsletter”. No. 70. Marzo/Abril
de 1998. Reimpreso en “The MUFON
Journal”. Noviembre de 1998. Artículo en
Internet.
http://users.erols.com/sardonica/Rise/
- Crystall, Ellen.
“Invasión silenciosa”. Edamex. México.
1993.
- Crystall, Ellen.
“Touchdown in Pine Bush”.
En UFO
Universe. Nueva York. Primavera de 1989.
Pps. 34-42 y 64-66.
- Garelik, Glenn.
“The
Great Hudson Valley UFO Mystery”. En
Discover.
Vol.
5. No. 11. Los Ángeles.
Noviembre de 1984. Pps. 18-20 y 22-24. |