Fue tal vez la lectura de las obras del
teósofo ocultista Rudolph Steiner
y las del sicoanalista fracasado
Wilhelm Reich lo que hizo que
Trevor James Constable perdiera la
razón y se dedicara a buscar seres
unicelulares gigantes en el cielo.
Después de leer “Física del éter”
(de Steiner), un enrevesado e
incongruente tratado sobre el mítico e
inexistente éter, y “Teoría del Orgón”
(de Reich), Constable quedó
maravillado con la posibilidad de
encontrar nuevas formas de vida a las
que llamó “critters”
o “sky fish”.
Ayudado
por un ex colaborador de Reich,
Robert McCullough, y con una cámara
cargada con rollos sensibles al
infrarrojo, Constable partió en un
safari muy especial que ha durado varias
décadas (desde 1957). McCullogh,
Constable y James O. Wood
lograron captar varias fotografías de
curiosas formaciones que parecían amebas
gigantescas. Usaron varias técnicas,
pero la que les dio mejores resultados
fue con una cámara Rolex de 16 mm para
las fotos fijas y una Súper Minolta
XL400 de 8 mm y rollo Ektachrome para
las películas. En ambos casos utilizaron
filtros A18.
Trevor nació en Nueva
Zelanda en 1925. Nunca se interesó por
los estudios. Tan pronto salió de la
secundaria, se unió a la marina mercante
neocelandesa. Luego de un año, se
enlistó en la marina mercante británica,
en donde sirvió durante cinco años, e
incluso trabajó en el Queen Mary.
En
1952 llegó a los Estados Unidos y
nuevamente se enroló en la marina
mercante, como oficial de
Radioelectrónica. Trabajo principalmente
para la Matson Navigation Company,
en el SS Maui, el barco en donde
realizó varios de sus experimentos de
manipulación del clima utilizando un
Cloudbuster inventado por Wilhelm
Reich, basado en los principios de
Rudolf Steiner y Gunther Wachsmuth
sobre el éter.
Luego de servir
durante 14 años en el SS Maui abandonó
el Cloudbuster y comenzó sus
experimentos basados en formas
“biogeométricas” y la geometría de pi (Etheric
Weather Engineering). Construyó
generadores de vórtices para acceder al
continuum ethérico “a través de
movimientos espirales armónicos”.
Trevor tuvo
relaciones con el contactado George
Van Tassel, a quien visitó en
diversas ocasiones en la Giant Rock,
justo en donde Tassel fue subido a un
platillo volador, y en donde tenía sus
comunicaciones telepáticas con los
hermanos del espacio, quienes utilizaban
las cuerdas vocales de Tassel para
comunicarse con sus seguidores de la
Tierra. Tassel vivía en el hueco de la
Giant Rock.
Ahí también conoció a
otro psíquico, el Dr. Franklin Thomas,
quien le ayudó a desarrollar sus poderes
paranormales.
Por si eso fuese
poco, Constable también se empapó de las
teorías de madame Helena Petrovna
Blavatsky. No es de extrañar que ese
cóctel tan indigesto (Steiner,
Blavatsky, van Tassel, Reich…) diera
como resultado un amasijo de ideas
incongruentes y delirantes, propias de
un loco.
Según Trevor, las así
llamadas “naves espaciales” son tan
“etéricas” como las bioformas, ya que
“están construidas de materia del plano
etérico” y se mueven gracias a la
energía orgánica postulada por Reich.
Sus constructores son una raza de seres
inteligentes y benignos, los
“etherians”, cuyo lenguaje es el mismo
que el de nosotros, excepto
que se emite en un nivel más alto. Su
nave se hace visible y tangible cuando
ellos se materializan en nuestro mundo.
Según Constable,
existen fuerzas malévolas de la cuarta
dimensión, llamadas “poderes
ahrimanicos”, que tratan de esclavizar a
la humanidad.
Los critters
son parte de una de las razas raíz de
Blavatsky, los “polarian”, que viven en
un nivel pránico, por lo que no se ven
afectados por ninguno de los elementos
(agua, aire, tierra o fuego).
Para
Constable los critters son seres
proteicos capaces de cambiar a voluntad
su forma, color y temperatura. Se
trataría, según el ufólogo, de seres que
viven en varias dimensiones, es decir
multidimensionales. Los critters,
incluso, podían viajar en el tiempo y su
origen se remonta al “pasado plasmático
del Universo”.
“La existencia de
estos organismos parece plasmática en
esencia, es decir, su forma está
expresada en sustancia calórica. Viajan
de manera vibratoria, inflándose y
encogiéndose cíclicamente mientras se
mueven por el aire.
“Siendo plasmas, son
capaces de ser captados por los radares.
“La pulsación de
estas aeroformas biológicas –la
concomitancia natural e inevitable en la
vida es la vibración– proporciona una
mayor confusión (a aquellos) con
nociones de mecánica. La vibración fue
interpretada como se ve, como debida a
una fuente de potencia o a un
sistema de potencia de los OVNIS. El
concepto de tal vibración es equivalente
al del corazón humano.
“Debido
a las vibraciones observadas por pilotos
en los avistamientos de OVNIS a grandes
alturas, la USAF sugirió la idea de
animales espaciales en un comunicado
público fechado el 27 de abril de 1949,
en donde establece que los objetos
parecen y actúan más como animales que
como cualquier otra cosa. El piloto que
observó las aeroformas expresó su
sensación de que eran organismos vivos.
“En
la forma en que se manifiestan a la
humanidad, las naves espaciales (el
reino más inteligente) y los OVNIS
biológicos (el menos inteligente) son
confundidos… incluso aún en nuestros
días (…) no se ha formulado una teoría
acerca de los OVNIS que incluya a los
OVNIS biológicos.
“Estas
criaturas vivas, estas bioformas, no
eran lo que esperábamos o queríamos.
Nosotros queríamos naves espaciales. En
ese entonces ignorábamos los elementos
biológicos de los OVNIS… En los años
posteriores observé con interés y
fascinación el efecto inquietante que
las fotos y películas tienen en todas
las personas que se acercan a los
OVNIS”.
El biólogo y ufólogo norteamericano
Ivan T. Sanderson decía que los
critters estaban hechos de “una
sustancia que puede ser llamada fuego o
calor vivo”, porque pueden cambiar su
temperatura conforme se elevan en el
cielo. En su “Uninvited
visitors”,
escribe que:
“Siendo
Objetos Aéreos No Identificados o
Fenómenos Aéreos No Identificados, no se
ven como máquinas. Parecen monstruos
biológicos, como formas de vida
unicelular, en algunos casos completas
con núcleos, nucleolos, vacuolas y todo
lo demás. Incluso algunas tiene forma de
amebas”.
Otros ufólogos siguieron los pasos de
Constable, como el rumano Georghita,
un ingeniero interesado en la ufología,
que publicó sus fotos (infrarrojas y
pancromáticas) en el libro “Strannile
inteligentie invisible”.
Luciano Boccone,
director del “Gruppo di Ricerca
Clipeologiche ed Ufologiche”
(GRCU) de Génova, Italia, se convirtió
en alumno de Georghita y también logró
captar fotos de critters. Este
italiano es, hasta el momento, el que ha
logrado un mayor número de imágenes (más
de 200). Dio a conocer su colección en
el libro “La realta nascosta”.
Boccone utiliza
una película Ektachrome Super 8 mm y un
filtro A 18.
“Poseemos una prueba
documental irrefutable de la presencia
de seres plasmáticos o
idioplasmas a grandes alturas, sobre
las montañas, el mar, próximos a la
tierra e incluso en el interior de las
casas… Son organismos etéricos que viven
con nosotros y no habían sido detectados
hasta nuestros tiempos”.
La
técnica de Constable era exponer la
película infrarroja antes del amanecer o
después del ocaso, en sitios secos, y
utilizar una cámara de 35 mm, sin
filtros y usando f5.6 y exposiciones de
1/30 de segundo:
“Una película
infrarroja expuesta entre el amanecer y
el ocaso en sitios altos y secos,
frecuentemente produce fotos de objetos
vivos e invisibles que se mueven en la
atmósfera”.
Constable filmó una
larga secuencia en 1958:
“Se ve que los
objetos vienen y se van, cambian de
forma, número y posición, y todo ello en
un período de tiempo muy breve. ¿Naves
de otros planetas? ¡La escena es más
parecida a la acción que se puede ver en
un microscopio!”.
Por
ello Constable sugiere la creación de
una nueva rama de la ciencia: “La
macrobiología, para estudiar las
macrobacterias”.
Pero en honor a la
verdad Constable no sólo fue un iluso
iluminado, autor e investigador de
fenómenos paranormales. También hizo un
trabajo impecable, que no se le puede
reprochar, como historiador de aviación.
Historiador y biógrafo de los pilotos
alemanes y aliados de la Segunda Guerra
Mundial.
Escribió seis libros
en coautoría con el coronel Raymond
Toliver, entre los que se encuentra
la biografía de Erich Hartmann (“The
blond knight of Germany”).
Pero la etapa de historiador duraría muy
poco. Pronto reanudaría sus
investigaciones en el arte de hacer
llover sin el uso de tambores o de
danzas de lluvia. Si Reich podía
destruir nubes, Constable podría
disminuir la contaminación ambiental.
Afirmó que con sus
aparatos pudo reducir el esmog de
California. En 1990 utilizó 14
estaciones colocadas por toda
California, reduciendo el smog en un 24%
en el sur de esa ciudad, a un costo de
35 mil dólares. Se informó a las
autoridades federales, pero nadie estuvo
interesado en los inventos de Trevor.
Estos resultados fueron publicados en su
libro “Loom of the future”
(1994). Las autoridades californianas
decidieron seguir gastando cerca de diez
millones de dólares anuales en métodos
convencionales de control de
contaminantes ambientales, antes de
tirar a la basura 35 mil comprando una
serie de tubos galvanizados conectados a
placas de madera, metal y fibras,
“aterrizadas” a una corriente de agua.
Pero
Constable no se dio por vencido. Vendió
la idea de la “Etheric rain
engineering” y se asoció con
George K. C. Wuu, un empresario
de Singapur, para crear una compañía que
eliminara el esmog de la ciudad. La
compañía se llamó A.E.R.E.O. e instaló
sus oficinas en el estado de Melada,
Malasia. Pronto se les unió el Dr.
Peter Lindemann y juntos lograron
terminar con la sequía en el país,
siempre según Constable.
George Wuu fundó otra
compañía, “Etheric rain engineering
Pte. Ltda.”
(http://www.rainengineering.com), para
prestar el servicio a otros gobiernos.
Pero parece que todos se pusieron de
acuerdo (¿o será la famosa conspiración
mundial?). Nadie quiere saber de los
inventos de Trevor Constable.
Los desvaríos de
Constable parecen no tener fin.
Recientemente comenzó a colaborar con
José Escamilla. Piensan que los rods
de Escamilla son los critters de
Trevor, en una etapa infantil o no
madura.
Meade Layne,
director de la “Borderland sciences
research foundation”, escribió en
1954 en su “The ether mystery ship
and its solution”, que los
critters son “construcciones
mentales hechas de la misma materia
prima de la que están hechos los
pensamientos”.
Efectivamente, los critters son
construcciones en la mente de los
ufólogos, de simples masas de aire
caliente (1).
NOTAS
(1) Ver el artículo de Vicente Juan
Ballester Olmos
“Termales”.
REFERENCIAS
-Anónimo. UFO Amoebas. artículo en
Internet.
http://www.kheper.net/gaia/consciousness/ufo-bioforms.html
-Anónimo.
UFO photography. En Internet.
-Boccone, Luciano. “Concrete evidence
of biological UFOs from Italy and
Rumania”. Newsletter de la “Planetary
Association for Clean Energy”. Volumen
3.
Número
1. Junio de 1981.
-Constable, Trevor James. “A.E.R.E.O.
Airborne Etheric Rain Engineering
Operations”. Video corporativo. Etheric
rain engineering Pte. Ltda. Singapur.
2000.
-Constable, Trevor James. “Cosmic pulse
of life”. Merlin Press. Tustin.
California. 1975. Edición inglesa de
Neville Spearman. Ltda. Londres. 1977.
Reeditado por Borderland sciences
research foundation. 1990.
-Constable, Trevor James. “Etheric
weather engineering on the high seas”.
Video. Borderland sciences research
foundation. 1991.
-Constable, Trevor James. “Loom of the
future”. Borderland sciences research
foundation. 1994.
-Constable, Trevor James. “Sky
creatures. Living UFOs”. Simon and
Schuster.
Nueva
York. 1976. Versión de bolsillo de
“Cosmic pulse of life”.
-Constable, Trevor James. “Spacemen.
Friends or foes?”. Monografía. New Age
Publishing Co. Los Ángeles. 1957.
-Constable, Trevor James. “They live in
the sky”. New Age Publishing Co. Los
Angeles. 1958.
- Macé, Christian. “Ces intelligences
d’outre-mondes qui nous côtoient…”. En
Internet.
http://ufoweb.free.fr/mace1.htm
-Ken, Adachi y Constable, Trevor James.
“A Man of Seasons”.
En
Internet.
6 de enero del 2003.
http://educate-yourself.org/tjc/briefbio.shtml
-Neff, James. “What the hell was that
thing?”.
21 de
marzo del 2004.
En Internet.
http://www.rense.com/general50/whatthe.htm
-Toliver, Raymond y Constable, Trevor
James. “Fighter aces of the USA”.
Schiffer Publishing. Atglen.
Pennsylvania. 1996.
-Toliver, Raymond & Constable, Trevor
James. “Fighter aces of the Luftwaffe”. Schiffer
Publishing. Atglen Pennsylvania. 1997.
-Toliver, Raymond y Constable, Trevor
James. “Fighter aces”. MacMillan. New
York. 1966.
-Toliver, Raymond y Constable, Trevor
James. “Fighter general. The life of
general Adolf Galland”. Schiffer
Publishing. Atglen. Pennsylvania. 1999.
-Toliver, Raymond y Constable, Trevor
James. “Hidden heroes”. Arthur Barker
Ltda. Londres. 1971.
-Toliver, Raymond y Constable, Trevor
James. “Horrido!
Fighter aces of the Luftwaffe”.
MacMillan. Nueva York. 1968.
-Toliver, Raymond y Constable, Trevor
James. “The blond knight of Germany”.
Doubleday. Nueva York. 1970. |