“Jamás
menosprecies el poder de la
estupidez”
Primer mandamiento de SOMIE
Decir que habían llegado
en un cerrar de ojos hubiera sido una
débil figura de lenguaje. Llegaron y
punto. Su capacidad para desplazarse
a través de lo que los humanos llamarían
“distancias cósmicas” era
inconmensurable: instantánea.
Para ellos no existían barreras de
alguna clase. Cuando deseaban ir a algún
sitio, sólo iban y ya. Eran los
autoproclamados reyes de la galaxia. Y
ninguna especie había sido capaz de
contradecirlos y vivir para contarlo.
Eran grandes, exitosos y muy capaces,
pero requerían mano de obra barata para
hacer realidad sus proyectos. Eso podría
traducirse en que les eran necesarios
esclavos para manejar sus máquinas
propulsoras de energía... y otras
cosillas.
Habían coleccionado esa
mano de obra de un confín a otro de la
galaxia; algunas de las especies se
habían puesto difíciles respecto al uso
de sus cuerpos y... A lo largo y ancho
de la galaxia, estaban los osarios de
aquellos que osaron no ver a tiempo la
realidad.
Ellos eran los amos
indiscutibles y cuando reclutaban
especies, planetas completos, lo que
aquellos afectados pensaran al respecto
les tenía sin cuidado: ni los veían
ni los oían.
Era el turno de la
Tierra. Así pues llegaron. En un
nanosegundo examinaron, miraron,
decidieron “vine, vi, vencí”.
Con la misma velocidad y
sutileza tomaron (mediante una especie
de rayo tractor) a una hembra y a un
macho de la especie de este planeta,
quienes se encontraban en un sitio
abierto de la ciudad de México, por
completo ajenos a lo que las mentes ET
pudieran estar maquinando. Ellos dos a
fin de cuentas, se calificaban a sí
mismos como expertos en invasiones ET
porque habían visto muchas veces la
cinta de Spielberg “ET”; lo cual a los
ET de verdad les tenía sin cuidado.
En el mismo momento en
que aquellos dos especímenes estuvieron
en la nave, los AMOS iniciaron las
rondas de exámenes para determinar en
qué clase de esclavitud podían funcionar
aquellos, porque como es de suponer
tenían varias: la tecnológica, la
servil, la doméstica y la sexual, entre
otras (los AMOS ET tenían como es sabido
cinco sexos diferentes y cada uno
tenía requerimientos especiales. Los
cinco, por supuesto, gozaban con la
bestialidad y como eso indica, se
interesaban en criaturas alienígenas y
obviamente inferiores), obvio para cada
una de las labores, incluida la sexual
destinadas a esas sub razas se requería
un cociente intelectual específico,
aunque fuera algo.
Así pues procedieron a
probarlos en cada una de las facetas,
con su meticulosidad
acostumbrada. En la última, la sexual,
se tomaron su tiempo porque eran unos ET
muy libidinosos. El resultado fue
desalentador. Claro que ellos, a pesar
de su omnipotencia, no tenían manera de
saber que habían cogido a un par de
especímenes medio atípicos.
Cosas de la soberbia y
de ser los AMOS.
De cualquier manera,
estropearon bastante a las criaturas
capturadas, porque en la última faceta
de las pruebas ensayaron las más de 900
variables básicas de lo que sería el
equivalente galáctico del Kama Sutra
humano (todo en función de 900... 900
variantes para cada una de las 900
variables, es justo apuntarlo). Desde el
punto de vista terrícola aquellos AMOS
eran repulsivos, babosos, asquerosos:
pero eso sí... muy cachondos, como
cierto panista de peso completo.
Cosas del
superdesarrollo y el neoliberalismo
cósmico.
Al final, desalentados,
arrojaron a sus presas de regreso a su
lugar de origen, el hecho de que no lo
hicieran en el mismo lugar, sino en uno
de los basureros públicos de la ciudad
era algo que no tenía la menor
importancia. Para ellos...
Determinaron que la
especie humana era una basura que no
resultaba capaz de manejar ni siquiera
la más simple de sus máquinas. Que
aunque podían ser utilizados como
objetos sexuales secundarios (muy
secundarios y sólo para degenerados o
aficionados al BDSM), no poseían la
suficiente imaginación para fungir como
tales. Vaya, ni siquiera aguantaban bien
que... bueno sería un poco complicado
explicarlo.
Después de echarlos y
desinfectar la nave, clasificaron a
aquellas criaturas como las más
detestables que habían conocido en su ya
dilatada existencia. Quizá en 10 mil
años galácticos estándar podrían ser
tomados otra vez en cuenta (con
reservas) para análisis.
De hecho, varios de los
encargados de las pruebas sexuales
requirieron terapia especial para
soportar en el futuro, el recuerdo de
aquellos dos en la posición número...
olvídenlo, es una cuenta muy complicada.
Así pues se largaron de
esta vecindad tan rápido como habían
llegado, marcando el sector como muy
nocivo para el neoliberalismo galáctico.
El par de sujetos
objetos del análisis quedaron, como es
obvio, muy confundidos y bastante
doloridos por aquello: nunca supieron si
había sido una abducción, un
delirium tremens... o lo que pasó
cuando un grupo de pepenadores
teporochos los agarró encuerados en el
basurero. La hipnosis regresiva tampoco
ayudó mucho.
Tampoco supieron que
habían salvado al mundo... que Chita
Rodríguez y Jaime Mazzan
eran... héroes y lo que hubieran
ganado en $u$ conferencias sobre ETs con
aquella experiencia, claro animándose a
platicar la parte
lúbrica...
Claro, aquello podría
haber conformado porno XXXXX, de la de
bestialidad... aunque el incidente con
los teporochos también podría ser
interesante en el mismo sentido, aunque
nadie aún ha determinado quién sería en
este caso particular la bestia.
De cualquier manera aquellos dos se han
visto un tanto “raros” de un tiempo a
esta parte, como atestiguan algunos de
sus seguidores.
Quizá en 10 mil años
los ET regresen. Pero en ese tiempo,
pueden ocurrir muchas cosas...
- - -
(*) Todos los
personajes, a excepción de los ETs, son
ficticios y cualquier similitud con
personajes reales (y charlatanes) vivos
o muertos, en este u otro planeta, es
mera coincidencia.
IQ
fue publicado
originalmente en una revista digital,
después de haber sido leído en varias
ocasiones en conferencias y charlas
acerca del fenómeno ovni y sus
“representantes” y supuestos
investigadores como los que se mencionan
en el texto. Por supuesto a los
creyentes no les hizo mucha gracia. Pero
ya es sabido que esos individuos carecen
de sentido del humor. Quizá un par
de seudo vanidades hayan salido
levemente lastimadas, pero con seguridad
ya se sienten mejor... además falta que
lo hayan entendido. |