1.- Ubicuidad
Espacio Temporal
(1)
Minervo no tuvo la culpa
del nombre que le pusieron y, como
siempre careció de plata suficiente,
tampoco pudo cambiárselo, así pues no es
extraño que desarrollara un muy
comprensible complejo de inferioridad.
Siempre soñó con ser
famoso, rico, admirado, conseguir lo que
otros no habían logrado: salvar al
mundo, o mejor aún, cambiar la
historia. Claro, hasta él se daba
cuenta de que aquello no era más que un
sueño guajiro.
Pero no contaba con la
presencia ET. Los “buenos samaritanos”
del Cosmos le hicieron un regalo
inesperado y con él la posibilidad de
lograr sus sueños.
Le regalaron un
brazalete que permitía la ubicuidad
espacio temporal. No lo hicieron
porque desearan algo a cambio, sino
porque los ET derramaban melcocha y
buenos sentimientos y también porque
estaban llevando a cabo un pequeño
estudio acerca de la conducta humana. Le
dieron el brazalete una noche lluviosa
de julio en la esquina de Doctor Velasco
y Doctor Lucio, en la Doctores, junto a
la puerta de los caldos de pollo,
claro... enfrente (o contra esquina) de
“El Heraldo”. El brazalete estaba
diseñado de tal manera que hasta Minervo
podría entenderlo y usarlo.
Feliz con el regalo se
encerró en su departamento y se puso a
pensar en cómo salvar al mundo. A pesar
de su credulidad, un atisbo de sano
escepticismo y la sospecha de que los ET
fueran en realidad los lavacoches y los
“viene viene” de la esquina, deseando
verle una vez más la cara, le hizo
llevar a cabo una prueba al día
siguiente, porque aquella noche celebró
la posesión del brazalete con harto
mezcal y no estaba en condiciones. En la
mañana y con una cruda de todos los
diablos, marcó la fecha de antier
y la ubicación de un parque cercano y
¡zas! Allá estuvo en cero segundos
cerrados.
Exultante de felicidad,
regresó al departamento y se puso a
buscar un evento que pudiera cambiar...
en el pasado, claro. Se le metió en la
cabeza el Titanic, si él podía cambiar
aquella tragedia evitando que el capitán
Smith metiera la pata. Más de mil vidas
se salvarían y eso con seguridad
cambiaría la historia... Luego buscaría
un evento en el cual pudiera “pararse el
cuello” debidamente. ¡Sí!, comenzó a
marcar fecha, hora, ubicación... debía
estar ahí, en el puente a las 2300 horas
del 14 de abril de 1912. Tocaron a la
puerta, se asomó a ver por la ventana y
eran los Testigos de Jehová, jodiendo
con “Atalaya” como es su costumbre. Con
una mentada de madre a media voz,
Minervo terminó de marcar la fecha de
destino y dio enter...
Así se perdió el
secreto ET de
la ubicuidad espacio temporal.
El experimento de los
extraterrestres sobre la conducta humana
fue un éxito a fin de cuentas y les
enseñó mucho sobre la naturaleza de
ciertos bípedos implúmidos.
Los ET también dedujeron
que Minervo, en su prisa por no ver a
los “testículos de Jehová” debió marcar
en el orden equivocado la última
fecha... así pues debió llegar al puente
del Titanic a las 2300 horas del 14 de
abril de 1921.
Los ET obviamente no son
de aquí, pero tontos no son y sí saben
lo que hace la presión del agua marina o
cualquier agua a cuatro mil metros de
profundidad, por eso no fueron por su
artilugio. El brazalete de la ubicuidad
debe seguir, ahí, aunque ni Ballard o
los que le siguieron, lo hayan visto...
2.- Objeto Ufológico
Permanente o VED (Vehículo
Extraterrestre Dirigido)
Desde niño Expósito fue
muy curioso, más bien metiche, de esas
personas que no pueden ver algo sin
desear poner sus manotas encima, con
resultados poco gratos la mayor parte de
las veces.
Tenía ese encantador
nombre porque, como ya podrán
imaginarse, su mamá, una OMNI (Objeto
Materno No Identificado, para más
datos), tuvo a bien dejarlo abandonado a
la primera oportunidad cuando era un
recién nacido llorón y chillón (a fin de
cuentas ella no quería que se lo
hicieran, sólo deseaba un poco de
sexo), en las puertas de la iglesia del
pueblo... las monjas del Perpetuo
Socorro a cuyo cuidado fue encomendado,
lo bautizaron como Expósito porque ésa
era la costumbre católica con los niños
abandonados y... pues porque no se puede
pedir a una monja que tenga experiencia
en eso de ponerle tal nombre a un niño,
y mucho menos en cuanto a medir las
consecuencias de tal acto insensato en
la pobre mente infantil.
Expósito fue una
calamidad desde chiquito, metiendo las
manos en todos lados, desde el rompope
hasta debajo de los hábitos de sus
madres putativas, para asombro y sonrojo
de las esposas de Cristo... aunque
trataron de hacerlo acólito y quizá un
buen sacristán con el tiempo, hasta tal
vez amante del cura: manoseaba las
hostias, metía los dedos (y la lengua)
en el vino y muchas veces las dos
manitas en la alcancía. El señor cura
tuvo a bien correrlo con cajas
destempladas de la casa de Dios,
esperando que si caía al reformatorio,
por lo menos les haría la vida imposible
a otros.
Expósito, por supuesto,
no tardó en meter manos y narices en
todas partes y en ser corrido a gritos,
escobazos y pedradas de cuanto lugar
tuvo a bien visitar... Un buen día un
vecino finalmente sacó una escopeta. Así
pues Expósito emigró del pueblo y, como
suelen hacer todos los desocupados de
México, se lanzó a la capital.
Sentó sus reales entre
la Doctores y la Buenos Aires...
Su vocación de metiche
le hizo tener buen éxito en tal sitio,
casi de inmediato. Si alguien llegaba a
buscar un par de tapones para llantas
del lado derecho, Expósito se las
conseguía de inmediato. Sólo necesitaba
distraer al cliente unos segundos para
sustraer los tapones del lado izquierdo,
y vendérselos para el lado derecho... No
fallaba nunca, ése era su negocio de
“auto partes”. Tenía otros igualmente
productivos, como expropiar
cosillas de los vehículos que manejaba
para estacionar en su cachito de calle:
no eran cosas valiosas, pero el “bisnes”
estaba en la cantidad... cuando no
andaba de valet parking se
conformaba con ser viene viene y
ayudar a estacionar al cliente... Si
lavaba el auto siempre había alguna cosa
“pegajosa” a la mano para expropiar
o cambiar, amén de las propinas.
Los ET, por su parte,
habían corrido por todo el Cosmos, y no
era para menos: tenían tras ellos a toda
la policía galáctica, bastante
encabritada. Y eso no era gratuito:
se habían robado el vehículo
extragaláctico más moderno, un prototipo
único, la llave de las estrellas. Por
esa misma razón los policías galácticos
no habían podido echarles mano, eran
demasiado veloces hasta para ellos. La
carrera había sido larga y con muchos
vericuetos.
Pero, a pesar de toda su
perfección, la nave no dejaba de
tener sus limitaciones. Tantos saltos
galácticos tenían su generador de
energía casi exhausto y era urgente para
los cacos alienígenas reponer su carga
de óxido nitroso y formol... o se
quedarían con sus extraterrestres huesos
varados en medio de ninguna parte. De
todos los sitios disponibles en este
planeta se les ocurrió aterrizar en la
Doctores... quizá porque su traductor
universal les indicó que en una colonia
de doctores, era posible hallar
aquellos elementos con mayor facilidad.
No fue culpa de ellos o del traductor,
aún hay chilangos que piensan que en la
Doctores pueden hallar galenos por todas
partes.
Se estacionaron en
Doctor Lucio, muy cerca de “El Heraldo”,
porque hay unas farmacias cerca y porque
no había otro sitio disponible. La nave
maravillosa podría pasar por un trailer,
medio raro pero nomás... la verdad es
que los VED (Vehículo Extraterrestre
Dirigido) no tienen formas
“raras”, sino de lo más común. Los
“platos voladores” los inventó
Hollywood... En los ex Churubusco ven
sartenes y cazuelas de barro voladoras,
y los OVNI, ésas son siglas para
designar los trucos de los charlatanes
que quieren aparecer en la TV, o vender
videos, pero eso es otra historia...
Los ET se estacionaron
en el cachito de calle de Expósito sin
usar sus servicios de viene viene.
Error. Salieron hechos la
mocha en pos de una farmacia sin
encargarle que les cuidara la “troca”,
segundo error. No prometieron
propina, tercer error. Expósito
les dedicó una mirada atravesada, los
dos tipos se veían raros, pero como él
se había tragado un pomo completo de
mezcal “El Relicario”, su capacidad
visual andaba algo disminuida: vio
cuatro. Además, la iluminación de la
Doctores no es así que se diga la mejor
del mundo... Expósito musitó un “¡chaaale
may!, ¿psssssss, qué onda?”...
y osciló hacia el VED.
Así se perdió
el Objeto Ufológico Permanente.
Los sistemas de
seguridad del VED no eran los mejores
del universo (o no se lo hubieran
robado) y por supuesto la Policía
Galáctica jamás habría imaginado un
sitio como la ciudad de México, y
menos la Doctores, Expósito entró
antes de que llegara una grúa. Es de
suponerse que maravillado ante tantas
luces y tableros, manoseó por ahí.
Entre la mala
iluminación y que la gente en la
Doctores no se fija mucho en “cosas
raras” especialmente por la noche,
no hubo quien se fijara en la partida
del VED, excepto, claro, Expósito. Los
ET regresaron para encontrar, como
cualquier defeño, que su vehículo
ya no estaba ahí y sin posibilidad de
preguntarle a alguien. Además, no habían
hallado lo que buscaban en las
farmacias. Los de “El Heraldo” siguen
sin enterarse, como es obvio, que
tuvieron un VED a unos metros. Los
compañeros de Expósito piensan que el
chavo debe andar de pasón... lo
habitual. La Policía Galáctica sigue
buscando...
Lo demás puede
suponerse: los filtros respiratorios de
los ET dejaron de servir muy pronto,
podían filtrar hasta metano o cosas
peores, pero no lo que los del D.F.
suelen respirar todos los días, en el
Servicio Médico Forense, por otra parte,
no suelen hacer necropsias a cuerpos de
chavos de la calle, aunque se
vean raros, porque además todos
se ven raros... El VED tenía aún carga
para un salto galáctico, pero después de
eso todos sus sistemas, incluidos
los vitales, cesaron, así que es fácil
suponer qué pasó con Expósito. El VED
debe encontrarse en algún sitio de la
galaxia quiensabecual. Sin
embargo, con sus sistemas muertos, está
muy difícil hallarlo.
Pero la Policía
Galáctica sigue buscando...
3.- El Mensaje
Trascendental
Los maussanitas
(*) vivían para dar mensajes a los
demás, o sea tirar la neta.
Nadie quería oírlos,
pero ellos seguían, para desgracia de la
galaxia... Habían sido diseñados para
tal función, genéticamente concebidos
para ser portavoces en una época muy
loca en la cual a los ET les dio por
arranques místicos, y quizá por eso
equivocaron el genoma, y los crearon
con... es muy complicado, simplemente
eran muy brutos.
Como todos se
imaginarán, siendo portavoces místicos
su CI (Cociente Intelectual) no era muy
alto, pero eso sí, se reproducían como
conejos, lo cual parece ser una
característica de las especies
inferiores. Habían sido dotados con
naves muy elaboradas, muy veloces y
eficientes, también muy fáciles de
manejar y auto replicantes. Como sus
tripulantes eran místicos, carecían de
conocimientos técnicos porque para su
labor no los requerían, pero eso sí,
eran muy creyentes: se creían de
veras sus pendejadas.
Alguna vez la Federación
Galáctica que los creó (una entre varios
billones) propuso su eliminación
radical: o sea, para bien de los demás
matarlos a todos. Pero el
equivalente de allá de la
Comisión Nacional de Desechos
Humanos de acá, se opuso. Y
mientras eran peras o manzanas, los
maussanitas se reprodujeron
exponencialmente, se salieron de control
y se derramaron sobre la infeliz
galaxia; como la versión cósmica de los
Testículos de Jehová. Eran como
un dolor de muelas, como una cruda de
tequila adulterado, como un seguidor de
PRÓVIDA o un Secretario de
Trabajo del PAN y... andaban sueltos por
todas partes en el vasto espacio
cósmico, con la neta (el
mensaje trascendental), lista...
Porciones enteras de la
galaxia habían colocado barreras para
evitar su entrada, pero en el brazo
exterior de la Vía Láctea no las había y
ahí se fueron, ansiosos por cumplir con
su mensaje pacifista y antidrogas.
Descendieron sobre la Tierra, como
flores venenosas y nauseabundas, a
mediados de 1947.
Llegaron en un momento
de éxtasis paranoico, en sus NARCO
(Naves Auto Replicantes Cambiantes a
Objetos), las cuales eran capaces de
mutar a lo que fuera... probaron a
mostrarse mesiánicos, a crear bonitos
patrones de costura (las maussanitas
son muy buenas costureras) en los campos
de trigo y alfalfa, buscaron a los más
parecidos a ellos para tirarles la
neta... sus intentos fueron el gran
CERO. Aunque a decir verdad sí atraparon
a algunos seguidores, tan inútiles como
ellos.
Pero, a principios de
los años 80 encontraron un sitio, una
especie de país, donde había
personas capaces de creer lo que fuera,
con tal que fuera irracional. Se
sintieron muy a gusto en los Estados
Unidos Mexicanos, que los panistas
quieren llamar México.
Pero claro, como no eran
lo que se dice inteligentes y carecían
de evidencias tecnológicas porque las
NARCO se volvían taxis, globos y
cosas así automáticamente, sólo podían
aventar su neta con palabras. Lo
intentaron, pero como en los EUM lo
fantástico es cotidiano, no tuvieron muy
buen éxito que se diga y menos con los
guadalupanos, quienes ya están bastante
dañados por regla general, con algunas
excepciones que confirman...
Le dijeron a un taxista
que fumar era nocivo, que la
radiactividad era peligrosa y que las
ballenas eran buena onda... a otro
taxista, el cual luego se fue a vivir
por la Villa, le dijeron que eran
venusinos (nuestro “contactado”
guadalupano hasta escribió un libro que
hubiera molestado mucho a Edgar Rice
Burroughs), a un borrachín en Perote,
Veracruz, le dijeron que su comandante
se llamaba Jung... las NARCO se
enamoraron de las máquinas voladoras
terrestres, así que adoptaban su forma a
tiro por viaje y los contactados sólo
fotografiaban globos o aviones 727... a
veces papalotes. Las NARCO
tampoco eran muy inteligentes.
Los maussanitas,
desesperados, abandonaron la Tierra,
aunque algunos se quedaron en los EUM y
se hicieron concheros: siempre
han estado presentes para recibir al
Papa, por supuesto ignoran que después
de la canonización de “san” Juan Diego,
ya no es necesario tirar la neta...
Así se perdió el
mensaje trascendental
o neta.
El (la) cual, por otra
parte, nadie sabe cuál es o podría ser,
porque al parecer eso ni los
maussanitas lo saben. Ellos sólo
fueron programados para echar la neta
de la corneta al planeta,
cualquiera que éste fuese. No los
programaron para pensar. En Glakoo
(el idioma galáctico), maussanita
significa: sin cerebro. O como
insistió un lingüista del Glakoo,
los terrícolas cultos los llamarían
coprolitocéfalos...
- - -
(*) Maussanita,
en singular o plural, es una marca
registrada.
(1) Los hechos y eventos
aquí narrados son ficticios, cualquier
semejanza con extraterrestres, personas
o contactados, vivos o muertos,
conferencistas o charlatanes es mera y
neta coincidencia. Ningún ET fue
dañado en la elaboración de estos
relatos...
Los tres relatos que
componen Dones... fueron
publicados de manera virtual y han
circulado entre la comunidad escéptica
como una explicación mala leche, pero
muy lógica, de por qué no existen (ni
existirán), pruebas de una visita ET.
Son de los pocos relatos que no han sido
publicados en medio impreso antes de ser
incluidos en las Invasiones Jubilosas.
De cualquier manera, escritos a raíz de
una pregunta sobre evidencias ET,
sirvieron a este autor como un
divertimento y espero que hayan servido
para lo mismo al lector... |